sábado, 21 de mayo de 2011

SPANISH REVOLUTION!!! DE COMO LA GENTE DE LEÓN SALIÓ A LA CALLE PARA ALGO MÁS QUE TOMAR CORTOS!!!

Momento de la manifestación (Foto Tharasia)
Desde el pasado 15 de mayo estamos asistiendo a un momento histórico en nuestro país, nuestra ciudad, y en todas y cada una de las capitales españolas y algunos otros lugares. Yo participé en aquella primera manifestación con una mezcla de ilusión y escepticismo. Al llegar al punto de reunión vi a una chica vestida de sevillana repartiendo panfletos contra el maltrato animal, cuyo llamativo logotivo era un toro agonizante; automaticamente se me puso la mosca detrás de la oreja (luego retomo este tema). Aún así permanecí en el lugar y pronto empecé a encontrar conocidos, y es que las personas que estudiamos Historia, como pasamos mucho hambre, tenemos que reivindicar (risas). No estuve muy seguro del éxito de la manifestación hasta que ésta echó a andar; recorriendo Ordoño, mirando adelante y atrás, ya me dí cuenta que hacía tiempo que no salía tanta gente de León a la calle para algo más que no fuera tomar cortos, nuestra más sagrada tradición. Gente de todo tipo adornaba el desfile: estudiantes, amas de casa, jubilados, parados, jóvenes, gente de mediana edad, perroflautas, matrimonios con niños, etc. La cosa iba tomando ya una forma seria.

Otro momento (foto Tharasia)
Terminó la reunión en la plaza de la Inmaculada, donde un hombre al que no conocía leyó un manifiesto que me pareció muy serio y correcto; sin embargo, en cuanto terminó, el altavoz cayó en manos de otro individuo de voz mucho menos amable que invitó a tomar ejemplo de Islandia (lo de la revolución islandesa es algo que está mucho menos que claro), ese país tan pequeño que ni siquiera tenía plazas de toros. Y yo sin saber que estaba en una manifestación antitaurina...Había un matrimonio a mi lado con ropas de domingo; gente a la que la sevillana de los panfletos habría calificado de peperos sin duda, pero allí estaban con nosotros. El marido, al oir aquello, frunció el ceño y dijo: "lo de las plazas de toros sobraba".

La cuestión no es si yo estoy en contra o a favor de la Tauromaquia, ni siquiera si el hombre "de domingo" se saca el abono para la feria de San Isidro o si el amante de Islandia sabe si quiera dónde se encuentra tan gélido país. No!!! La cuestión va mucho más allá. Por primera vez desde 1981 un amplio porcentaje de población española de tipos variopintos sale a las calles para pedir respeto; para pedir a los políticos que dejen de engañarnos, que nos tomen en serio y para luchar por nuestros derechos.

He seguido las protestas con interés y he participado en ellas en la Plaza de Botines durante esta semana y a través de Internet y en este tiempo me he sentido muy orgulloso de lo que se está haciendo a pesar de mi escepticismo inicial. Antes no sabía si esto serviría para algo pero ahora se que ya sirve. Sirve para que los españoles den una lección al mundo de civismo y responsabilidad, para que nos hayamos dado cuenta de que sí podemos hacer algo además de quejarnos en nuestra casa y de que, a pesar de las risas que causaba el lunes el asunto a Onda 0, Radio Nacional o Intereconomía, estamos ya en los medios de comunicación del mundo entero. Si se ha conseguido ya todo esto y hemos logrado además que en la Puerta del Sol estén al mismo tiempo los míticos perroflauta junto a inmigrantes, clases acomodadas, parados, estudiantes, matrimonios heterosexuales, parejas gay, jubilados y hasta algún marciano, sin que haya habido altercados de importancia, ¿a quién le importa ahora si en Islandia hay o no plazas de toros o si España debe ser una monarquía o una república? (hago colación a esto porque ayer en Botines alguien proclamó la abolición de la Corona y se encontró con que sólo le aplaudía la mitad de la plaza) Vamos a dejar esos asuntos para luego porque ahora todos tenemos un enemigo común: el sistema que nos condena a ser esclavos de bancos y politicuchos. Acabemos con ellos sin perder a ni uno sólo de los que ahora apoyan el movimiento por cuestiones puramente triviales!! Sigamos creciendo!!! ESPAÑA, SIGUE HACIENDO QUE ME SIENTA ORGULLOSO!!!


Cacerolada en la Plaza de Botines (León) el viernes 20 de mayo de 2011

lunes, 16 de mayo de 2011

¿Cuánto valen nuestros votos? Elecciones 22 de mayo.

El próximo domingo hay elecciones municipales y autonómicas en muchos territorios del país. No sólo es un escrutinio para elegir a nuestros alcaldes y representantes en Cortes autonómicas; simbólicamente, las municipales han tenido una importancia trascendental en la historia de España y se consideran como un indicador de las generales que, en este caso, tendrán lugar el año que viene. En 1931, los españoles votaron en municipales a los candidatos republicanos, lo que hizo pensar al rey Alfonso XIII que no se le quería, marchándose al exilio y dando como resultado la instauración de la II República. En 2011, el Partido Popular pretende que, un casi cantado éxito absoluto a nivel autonómico, convenza a Zapatero de que ya no dispone de legitimidad y adelante las generales.

Manifestación protesta contra el sistema en León
Lejos de esos intereses partidistas estamos los ciudadanos que, cómo se pudo ver ayer 15 de mayo, ya hasta salimos a las calles a protestar porque nos damos cuenta de que nos tratan como mercancía y que sólo les importa nuestro dinero y nuestro voto. Aún así, el próximo domingo volveremos a votar consiguiendo que sigan sentados en sus poltronas rascándose la barriga y engordándola a nuestra costa. Es entonces cuándo nos preguntamos sí podemos hacer algo para dejar claro nuestro descontento y nos planteamos si votar en blanco, votar a los verdes o directamente quedarnos en casa. En un país dónde la opción política se toma de la misma manera que ser del Madrid o del Barsa -cómo una suerte de religión fundamentalista que no permite cambiar de opción aunque nos lleve la vida- hay poco que se pueda hacer, y el resultado de las elecciones dependerá de los descontentos que creen que arreglarán las cosas votando a la opción contraria a ver si pueden hacer algo. Los políticos lo saben y juegan con ello.

Es prácticamente imposible pensar que puede haber una tercera opción política en España que pueda aportar algo, pero a lo mejor se puede dar más poder a los minoritarios de manera que tengan cierta capacidad de presión sobre PP y PSOE. Actualmente, cuando estos no tienen mayoría absoluta, se ven empujados a pactar normalmente con fuerzas nacionalistas que disponen entonces de mucho más poder del que en realidad les debería dar su número de votos en un sistema justo. Así, hipotecan a todos los españoles en favor de minorías mucho más minoritarias de lo que pueden parecer.

En este país el sistema electoral se rige por la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, en cuyo Título II, capítulo III, podemos ver que a cada provincia le corresponde un número de diputados determinado dependiendo de su población. Así, a Soria le corresponden dos diputados en Cortes que necesitan lograr 47550 votos para ser nombrados, mientras que a Madrid le corresponden 34, pero cada diputado madrileño necesita casi 188.000 votos, en el supuesto de que todos los ciudadanos acudieran a votar. Estos son datos para las nacionales, pero tanto para las autonómicas como para las municipales el método es el mismo y se puede ver en la mencionada ley. ¿Cómo se establece cuántos votos son necesarios para obtener un escaño? Mediante el llamado sistema D´hondt, una fechoría que se basa en divisiones proporcionales y que lleva, en definitiva, a que se beneficie a los partidos más votados. Podeis ver una explicación bastante clara de su funcionamiento en el siguiente ENLACE. De esta forma, aquellos partidos que, en cada provincia obtienen unos cuantos votos, no obtendrán ningún escaño aunque logren muchos votos a nivel nacional. Pongamos un ejemplo: Hay un partido que llamamos GENTE INDIGNADA CON D´HONT (GID); este partido obtiene 25000 votos en cada provincia, por lo que no le correspondería ningún diputado en ninguna de ellas. Si multiplicamos 25000 por 52 circunscripciones electorales, nos da un resultado de 1300000 votos. Por lo tanto, 1300000 votos se van a la basura y 1300000 personas se quedan si ver representada en las Cortes a la fuerza política en la que confían. En 2008, CIU logró 11 diputados con 774000 votos. Sobran las palabras.

Conviene, sin embargo, que expliquemos porqué el voto en blanco beneficia a la mayoría. Cómo señalamos anteriormente, algunos se plantean o nos planteamos, cuando se aproximan las consultas electorales si quedarnos en casa, escupir en el sobre o votar en blanco. Pues bien, estas son las opciones:

  • Quedarnos en casa: abstención. Evidentemente el voto no computa, pero los escaños se reparten igual, teniendo en cuenta para la división porcentual el número de gente que ha votado. Si se forma un gobierno habiendo votado sólo el 30% de la población, se supone que tendrá poca legitimidad y que sus miembros no deberían sentirse muy orgullosos de su hazaña, sin embargo, se formará igual y, además, probablemente les de lo mismo mientras consigan llegar a la poltrona. Se supone que quien se abstiene es porque está en contra del sistema y no quiere participar en él, sin embargo, en muchas ocasiones no se va a votar por falta de interés, porque prefieres ir al futbol, o por cualquier otra razón. Cabe preguntarse ¿qué pasa si no va a votar nadie? Respuesta: eso no ocurrirá pues es como preguntarse qué pasaría si un día no fuera nadie a ver un Madrid - Barsa.
  • Voto nulo: se entiende que has metido dos papeletas diferentes en el sobre, que está rota o que has escupido dentro. No se computa el voto.
  • Voto en blanco: según el artículo 96.5 de la ley electoral se considera voto en blanco, pero válido, aquellos sobres que no contengan papeleta. ¿Qué significa el voto en blanco? Hay varias interpretaciones: algunos dicen que no estas seguro y aceptas lo que quiera la mayoría; otros que es otra forma de protestar y esos votos, si lograran suficiente número, se deberían representar con escaños no ocupados en el parlamento. Lo cierto es que el voto en blanco se computa de manera que aumenta la cantidad de votos emitidos y, por lo tanto, el número de sufragios necesarios para obtener un escaño según el sistema que antes describimos. Como resultado, los beneficiados son los partidos que más votos reciben. Han surgido algunas  iniciativas como la de CIUDADANOS EN BLANCO que piden que les demos el que fuera a ser nuestro voto en blanco, comprometiéndose a no ocupar sus escaños en caso de ganarlos.
Ante este panorama, es desalentador para quien no está de acuerdo con el estado de las cosas pensar que no hay nada que pueda hacer para cambiarlas y, es cierto, poco podemos hacer. Personalmente, lo único que se me ocurre es buscar alguna fuerza política que me convenza minimamente y darle mi voto con la esperanza de que algún día se metan en el congreso y trabajen por quienes les votaron pero, algo me hace pensar que al sentarse en uno de esos butacones uno se transforma por dentro...


sábado, 7 de mayo de 2011

ORÍGENES DE LA PRENSA LEONESA

Fachada de la casa-museo de los Sierra Pambley en León
En el mes de mayo del año 2005 tuvo lugar la que probablemente ha sido reunión más importante de expertos en el análisis del siglo XIX jamás celebrada en León. Bajo el epígrafe“Los Sierra Pambley y su tiempo. Las ideas reformistas en la España del siglo XIX: de la Ilustración a la crisis de la Restauración” se llevaron a cabo una serie de conferencias y presentaciones de comunicaciones a cargo de algunos de los más importantes historiadores en las instalaciones de la fundación Sierra-Pambley. Los asistentes pudimos disfrutar de las aportaciones de Alberto Gil Novales, Antonio Moliner Prada o Manuel Suárez Cortina.


Artículo Diario de León 15/01/2011
Yo, por mi parte, tuve el placer de participar como Secretario de Organización del evento y como comunicante. Mi aportación se constituyó en un artículo titulado "Orígenes de la Prensa leonesa. Periodismo en tiempos de revolución (1808-1823)", del que me siento muy orgulloso. En él destacaba el nacimiento de la prensa leonesa con la publicación de El Manifiesto de León, elaborado por don Luis de Sosa, el 22 de diciembre de 1808. Sosa, como recientemente defendí en Madrid, fue el primer periodista leonés, iniciando así su carrera, que le llevaría incluso a ser editor de su propio periódico en la ciudad de Cádiz, aunque esa es otra historia...

Además de la enumeración de las publicaciones que se dieron en aquellos años en la ciudad de León (el periodismo no alcanzó más allá), la principal novedad de mi aportación fue establecer la existencia de cuatro gacetas en la época del Trienio Constitucional, ya que hasta aquel momento sólo se conocían tres. La cuarta, El Semanario Patriótico de la Provincia de León, pudo ser el germen del actual Boletín Oficial de la Provincia.


Las actas de aquel congreso se publicaron en forma de libro tres años después, con el título "Ideas reformistas y reformadores en la España del siglo XIX. Los Sierra Pambley y su tiempo", y es allí donde se puede encontrar el artículo que ahora pongo a disposición de los interesados en mi blog en formato PDF, incluyendo además imágenes de las publicaciones que analicé en él. La referencia bibliográfica es la siguiente: 
“Orígenes de la prensa leonesa. Periodismo en tiempos de revolución (1808-1823)”, en Ideas reformistas y reformadores en la España del siglo XIX, Biblioteca Nueva, Madrid, 2008, pp. 123-133. ISBN – 978-84-9742-822-4.


Origenes de la prensa leonesa

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lunes, 25 de abril de 2011

LEÓN 24 DE ABRIL: UNA VEZ AL AÑO NO HACE DAÑO...

Manifestación leonesista el 24 de abril de 2011
Hoy se hacen eco los medios provinciales de que, una vez más, las fuerzas políticas leonesas (algunos, autodenominados leonesistas) rindieron homenaje ayer, por separado, a los héroes leoneses que se alzaron contra Napoléon durante la Guerra de la Independencia, ensalzando el papel de la capital leonesa, el 24 de abril de 1808, como primera de España en alzarse contra el invasor francés. Lo que hace unos años era un reportaje a doble página en el Diario de León es hoy un pequeño espacio en la parte baja de una página cualquiera del mismo periódico. Lo más destacado de la noticia es que cada uno hace la "guerra" por su cuenta: por un lado, Pelines y su PAL (De Francisco incluso dice que los leoneses "se alzaron en una lucha sin cuartel por las calles de León" - no había franceses en León); y por otro la UPL camuflada bajo la enseña de comunidadleonesa.es.  

Una vez al año (curiosa e irónicamente este año ha coincidido con el Aberri Eguna vasco...) asistimos a esta manifestación de ignorancia en la capital, que sirve para que "leonesistas" de diverso pelaje pongan su granito de arena para contrarrestar el impacto de la fiesta de Villalar, que se celebra el día 23 de abril.

El momento de mayor impacto de este reiterado episodio se dio en el año 2008, cuando se cumplían los 200 años del inicio de la invasión napoleónica de España. Por aquel entonces, una UPL acomodada en el Ayuntamiento de León, en la que destacaba la figura de la eterna promesa política del leonesísmo, Abel Pardo (aquel, ahora desparecido, que se vio envuelto en el escándalo de la Llionpedia por artículos donde se hacía apología del nazismo y se negaba la existencia del holocausto judio...), planteó la posibilidad de instaurar el 24 de abril como fiesta local in aeternum para honrar la memoria de los heroes leoneses que, capitaneados por don Luis de Sosa, se alzaron 200 años atrás contra un supuesto ejército fantasma que entonces ocupaba León. Querían incluso levantar un monolito que recordara a Fernando VII, probablemente el peor rey de la historia de España, que pagó al bueno de Sosa su hazaña metiéndolo en prisión cuando regresó de Francia y reinstauró el absolutismo. Rápidamente me vi en el deber de hacer público el tamaño de la mentira con que el leonesismo quería hacernos tragar y, casi igual de rápido, empecé a hacer amigos en tan singular patio. Sicario del PP y listillo de tres al cuarto fueron los adjetivos más bonitos que se me aplicaron en aquel momento cuando los medios me dieron voz para intentar frenar aquella locura. Aunque recibí el apoyo del profesor Carantoña de la Universidad de León, y de varios investigadores vinculados a la Universidad de Valladolid (fatal pecado), el leonesismo no entró en razón, si bien el ayuntamiento se vio obligado a dar un paso atras y abandonar la idea convertir en eterna la fiesta. Sólo fue festivo en 2008. También se logró que la placa conmemorativa que se colocó en la plaza mayor estuviera dedicada "A los leoneses que en 1808 se levantaron por la libertad y la independencia de su país", que los hubo, y no a los heroes que el 24 de abril plantaron cara a Napoleón o algo semejante.



Libro de Patrocinio García
Un día de aquellos, el profesor Carantoña, Patrocinio García (autora de una tesis doctoral sobre la Guerra de Independencia en León), y yo mismo, fuimos citados para un debate en una radio local con un representante de comunidadleonesa.es de cuyo nombre no quiero acordarme. Aquella persona defendía a capa y espada la hazaña leonesa y, además, explicaba que se había formado un ejército en aquel momento en la ciudad. Al explicarle los hechos documentados que negaban tal afirmación nos respondió algo parecido a lo siguiente: "...no me importa si es verdad o mentira, lo importante son los años que León lleva reivindicando este hecho..." ; atónitos los tres universitarios, decidimos que la discusión no llegaría a ninguna parte.

Terminado aquel estresante año, la celebración se ha seguido llevando a cabo con un exito limitado y, por suerte, en el resto de España no tiene eco alguno, lo que evita que los círculos académicos se rían de nosotros.

No tengo intención alguna de entrar en una guerra anual con gente que no atiende a razones, por lo que mi único objetivo es dar mi versión de los hechos, que tengo perfectamente documentada por si alguien estuviera interesado en comprobarlo. Así, haré justicia a don Luis de Sosa y a aquellos héroes, leoneses o del resto de España, que se sacrificaron de una u otra manera por la independencia de su país, viendose pronto traicionados por el rey a quien amaban, Fernando VII. Si es necesario recuperaré este artículo año tras año...

 HISTORIA DEL 24 DE ABRIL DE 1808

Las tropas francesas campaban a sus anchas por España. El 23 de marzo había llegado Joaquín Murat, gran duque de Berg, a Madrid para dirigir a los franceses. Al día siguiente entró en la capital un Fernando VII alabado por el pueblo, que le veía como el soberano destinado a terminar con el despotismo de Godoy. A pesar de esto, el Emperador tenía otros planes para el trono español, por lo que mandó reunir a los Borbones en Bayona. El rey Fernando abandonó Madrid el día 10 de abril, lo que se sumó a la propaganda francesa a favor de Carlos IV y Bonaparte, para provocar el descontento de la ciudad, manifestado en un fuerte tumulto que tuvo lugar el día 20 como nos cuenta Toreno. Del mismo modo, el día 21, extendida la noticia de la intención de Napoleón  de restablecer al anterior Rey  (Carlos IV, que había abdicado en su hijo tras el motín de Aranjuez) en el trono, estalló también una revuelta ciudadana en Toledo con gran virulencia[1]. Aunque el suceso de la capital manchega probablemente no fue conocido en León, si lo fue el de Madrid, que sirvió como detonante de la asonada del 24 de abril, y por lo tanto, anterior.
Como acertadamente ha señalado García Gutiérrez, muchas han sido las voces que, desde prácticamente la época del conflicto hasta la actual, han querido destacar a León como la primera ciudad en levantarse contra la invasión francesa aquel día, pero sus afirmaciones distan mucho de la realidad ya que no se dio grito alguno de independencia[2]. Don Luis de Sosa fue protagonista de los hechos y encargado de redactar una representación destinada al rey explicando lo ocurrido. De aquel texto se deduce que hacia las diez de la mañana, hora de la llegada del correo, comenzó a correr el rumor de lo ocurrido en Madrid el día 20. Ante aquellas habladurías, los leoneses fueron reuniéndose en las calles y, alentados en un momento dado por “…un compatriota fiel…” que estaba entre ellos, comenzaron a gritar vivas al rey y muerte a los conspiradores y malvados. Son estos los términos que usa Sosa en su escrito y no se ve por ninguna parte alusión a los franceses, sino más bien a Godoy, a quien se refiere como “…un Balido que avusó de la notoria xurisdición y beneficencia de vuestros Padres Augustos”. La multitud recorrió las calles agrupándose en torno al Ayuntamiento, pidiendo los pendones de la ciudad para proclamar el nombre del Soberano; los regidores se sumaron al entusiasmo popular y encabezaron una procesión con los estandartes y con un retrato de Fernando VII de pequeño tamaño que colocaron entre ellos, quedando pendiente para las tres de aquella tarde la colocación de un retrato mayor en el balcón principal del Consistorio. Sosa finaliza la nota al rey informándole del entusiasmo de muchos mozos que quisieron inscribirse en listas de voluntarios dispuestos a sacrificar sus vidas por él. (De aquí procede la afirmación de la formación de un ejército de voluntarios en León aquel día de cuya existencia no queda ningún otro rastro. Si se formó este ejército...¿por qué al formarse la Junta Suprema de León a finales de mayo de 1808 procedió a reclutar los cuerpos de voluntarios de León sin mencionar en ninguna parte a los voluntarios del 24 de abril? Tal vez el PAL o la UPL tengan la respuesta).
El mencionado escrito le fue encargado por el Municipio y, además de ser enviado a la Corte, fue incluido en el acta municipal[3]. Cien años después fue reproducido por Honorato García Luengo en una obra en la que afirmaba –aparte de que el “compatriota fiel” era el propio Sosa– que había sido León la primera ciudad en lanzar el grito de independencia, citando testimonios de Clemente Bravo Guarida[4]. Ambos autores se basaron en el argumento que dio don Luis en un escrito suyo titulado: Manifiesto dirigido por el Coronel D. Luis de Sosa a la Junta Superior del Reyno de León en Septiembre de 1809, donde planteaba la siguiente pregunta:
“¿Cuál de todas las célebres provincias de España podrá disputar á la de León la gloria de haber sido la primera en alzar el grito del patriotismo y de la libertad?”[5].
En aquella ocasión, Sosa trataba de volver sobre su texto del día 24, en el que nunca usó la palabra “francés”, añadiendo que los jóvenes “…llenos de fervor y ardimiento repetían incesantemente, mueran los traidores, que era equivalente a mueran los franceses, lo que también se oyó clara y distintamente más de una vez”. Sin duda buscaba legitimar para León, y por consiguiente para sí mismo, el mérito del primer alzamiento contra los invasores, contribuyendo así a la creación de un mito histórico absolutamente erróneo.
En este momento, cabe que nos preguntemos si eran ciertas las afirmaciones de García Luengo respecto a que don Luis hubiera sido el incitador de la algarada. Sosa no era un engreído, pero desde luego, tampoco era modesto. Por esta razón no sería arriesgado afirmar que si realmente él hubiera sido el principal protagonista, lo habría hecho constar en su declaración y no se habría disfrazado como un compatriota fiel. Tampoco a lo largo de sus días, en sus múltiples solicitudes de reconocimiento de méritos, llegó a reivindicar para él aquel galardón, sino solamente un elevado protagonismo en los hechos. ¿Quién fue entonces el compatriota al que aludía en su escrito? ¿Qué personaje exaltó el ánimo del pueblo en aquella mañana de Abril? La respuesta la encontraremos en las actas de la Junta. Don Valentín González Mérida, escribano hijo del futuro vocal de la Junta y secretario del Ayuntamiento don Félix González Mérida, colaboró activamente en la resistencia contra los franceses y escribió una relación de servicios prestados que presentó a la Junta el 26 de noviembre de 1809. Aquel día solicitó además un atestado que certificara que había sido él el primero en tomar las armas en aquella famosa jornada. La Junta se lo concedió sin dudarlo e hizo elogios de su conducta[6]. No sabemos lo que opinaría don Luis al respecto ya que entonces ya no se hallaba reunido con los vocales, pero la unanimidad de los mismos en otorgar el mencionado atestado parece certificar que, efectivamente, Mérida decía la verdad.
Sin embargo, es evidente que el protagonismo de Sosa, a pesar de exagerado, no dejaba de ser cierto, lo que le granjeó las simpatías del pueblo y de algunos notables de la ciudad, como lo demuestra su elección posterior como vocal en la Junta Suprema. No perdería en otras ocasiones la oportunidad de utilizar aquel episodio en su favor, como hizo en 1815 al solicitar al Ayuntamiento que diera fe de lo sucedido[7]. Bernardo Escobar declararía entonces que “…don Luis de Sosa fue uno de los sujetos que en la mañana del veinticuatro de abril de 1808 se presentaron en mi casa manifestando su odio al gobierno intruso, su decidido amor al verdadero soberano, y su deseo de que se le proclamase, que habiendo salido yo enseguida con un retrato de nuestro amado Rey y dirigiéndome a las casas consistoriales de San Marcelo y desde allí a las de la Plaza (Mayor), me acompañó constantemente y procuró exaltar a todos para que lo hiciesen y vitoreasen a S. M.; que en la Proclamación que se hizo por la tarde, llevando yo el retrato de nuestro rey que Dios Guarde, según el acuerdo del Ayuntamiento y deseo del pueblo, desde las casas de San Marcelo por las calles más principales hasta colocarle en las de la Plaza, fue uno de los que me acompañaron de a caballo manifestando el mayor entusiasmo y alegría, y que habiéndole por lo mismo encargado pusiese el parte de lo acaecido lo hizo, y fue el que yo, de orden del Ayuntamiento remití a la Regencia del Reyno, cuyo presidente era su alteza, el Señor infante Don Antonio, el que ella mandó insertar en la Gaceta del Gobierno, y mandó suprimir Murat haciendo recoger las anteriores”[8].
Respecto a la orden de Murat a que se refiere el regidor, don Luis dejó escrito que el francés, al ver publicado el parte referido, mandó que se quemasen todas las gacetas de aquel número y se reimprimiesen con supresión de dicha noticia. La intención del general sería la de evitar la propagación de un espíritu levantisco y que en la capital se supiera que también en provincias había agitación[9].
Es fácil imaginar al antiguo Guardia de Corps cabalgando con aire solemne acompañando a Escobar y a Mérida flanqueando el retrato del Deseado, a quien tanto amaba y de quien tan poco recibiría. El griterío de las gentes y la solemnidad que aportaban los estandartes les hicieron creer que protagonizaban un episodio mucho más importante de lo que en realidad fue, pues los hechos del 24 de abril –que tuvieron como precedentes al menos los de Madrid y Toledo– fueron simplemente una mas de las revueltas populares de esos días surgidas frente a la posibilidad del retorno del viejo monarca y de su impopular ministro, Manuel Godoy.
Luis de Sosa no era ningún héroe militar como ya he demostrado en mi artículo “Los Voluntarios de León bajo el mando de Luis de Sosa: marzo-agosto de 1809”, en El comienzo de la Guerra de la Independencia, Actas Editorial, Madrid, 2009. ISBN – 978-84-9739-079-8, sin embargo, fue uno de los personajes más importantes de la primera mitad del siglo XIX en León, y merece ser recordado por sus méritos, no por invenciones.


[1] Toreno, Conde de, Historia del levantamiento, Guerra y Revolución de España, B. A. E. Madrid, 1953, pp. 40-41. Jiménez de Gregorio, F., El motín de Toledo en 1808, I. P. I. E. T., Diputación Provincial de Toledo, 1989. Los vecinos de Toledo sumaron a su descontento el hecho de haber tenido que albergar a tropas francesas desde primeros de mes.
[2] García Gutiérrez, P., op. cit., p. 164.
[3] AML. Caja 81, nº 100, sesión de 24 de abril de 1808.
[4] García Luengo, H., León y su provincia en la Guerra de la Independencia Española, Diputación de León, 1908, pp. 13-18.
[5] ASI-LS. Caja 315, leg. 48, p. 23.
[6] ADL. AJSL. T. IV. Sesión de 26 de noviembre de 1809. Se incluyó que Valentín González Mérida había sido “…el primero que irritado al ver la felonía, la negra conspiración que se tramaba contra la augusta persona de nuestro joven y amado Monarca, en 24 de abril de 1808 tomó las armas, y despreciando los peligros que por todas partes nos rodeaban y el atroz terrorismo que sofocaba al valor y a la constancia, salió a la Plaza Mayor de la capital fiel de esta desgraciada Provincia, y con enternecimiento de todas las personas sensibles, aunque con burlas y desprecio de las infames y malvadas, dio principio al armamento de toda ella, y tuvo la incomparable satisfacción de proclamar entre sus decididos y armados compañeros el dulce y seductor nombre de Fernando, de tremolar sus augustos estandartes y de jurar la defensa de su sagrada persona la de sus legítimos e inviolables derechos y la de nuestra sacrosanta Religión”.
[7] Debido a la persecución que sufrió tras la guerra, don Luis se vio obligado a mandar redactar un documento que nos ha sido de gran utilidad: Relación de los méritos y premios del coronel de los reales exércitos D. Luis de Sosa, Natural del reyno y provincia de León…, Imprenta de la viuda de Rivero, León, 1816. Para poder acreditar estos hechos e incluirlos en aquel texto, solicitó en 18 de diciembre de 1815 al Ayuntamiento “…certificación o en su defecto un oficio con que pueda acreditar haber yo extendido el parte oficial, que ese Ayuntamiento dirigió a la Corte el 24 de Abril de 1808, sobre los sucesos ocurridos en esta Ciudad, en aquel glorioso día en que se proclamó por el Pueblo con regocijo universal á nuestro amado Monarca EL SEÑOR D. FERNANDO VII, cuya extensión del mencionado parte se sirvió encargarme el Ilustre Ayuntamiento por la circunstancia (entre otras que me hizo el honor de manifestar) de que yo mas que nadie estaba enterado de los precitados sucesos, por la grande influencia que había tenido en ellos…”. A esta solicitud respondió el consistorio cuatro días después diciendo que, aunque no se contaba con un documento oficial, daban por valido el testimonio de Bernardo Escobar, testigo ocular de los hechos, por lo que declara “…ser cierto y constante haber hecho D. Luis de Sosa todo lo que expone…”. Se recogen estos testimonios en Relación de los méritos…, pp. 19-20 y pp. 45-46. AML. Caja 83, nº 106, sesiones de 18 y 22 de diciembre de 1815.
[8] AML. Caja 83, nº 106, sesión de 22 de diciembre de 1815.
[9] Relación de los méritos…, p. 45. García Gutiérrez nos apunta –op. cit., p. 164– que en el ejemplar nº 43 de 25 de abril de 1808 conservado en la B. N. aparece la noticia del levantamiento leonés, pero que dicho número no existe en la colección de la Hemeroteca Municipal de Madrid, sin que se aprecien vacíos anteriores, por lo que esta falta podría, efectivamente, responder a la orden del general galo.

jueves, 7 de abril de 2011

HISTORIA DE LEON - "Hechos de la Milicia Nacional leonesa (1820-1823)"

Corría el año 2004 cuando hice mi debut como ponente en un congreso de Historia. En la ciudad de Sevilla, del 8-12 de noviembre, se celebraron las XII Jornadas Nacionales de Historia Militar organizadas por la Cátedra "General Castaños" en un marco incomparable: el edificio de la Capitanía General de Sevilla. Este edificio es conocido porque su fachada trasera forma parte de la famosa plaza de España de la capital hispalense. Bajo el epígrafe "Las Guerras en el primer tercio del siglo XIX en España y América", se desarrolló un interesante congreso del que tengo un gratísimo recuerdo.


En aquellos días disfruté de las aportaciones de algunos grandes historiadores como Ferrer Benimeli, al que incluso conocí, Carlos Seco Serrano o Manuel Moreno. También hice mi primera pequeña aportación a la Historia de León con una comunicación titulada "Hechos de la Milicia Nacional leonesa (1820-1823)". Las Milicias Nacionales surgen en el Trienio Constitucional como brazos armados del liberalismo. La Constitución de Cádiz preveía la formación de compañías de civiles que, debidamente entrenados y pertrechados, pudieran hacer frente a los posibles ataques absolutistas al régimen liberal. Debía llevarse a cabo la formación de sus batallones en todos los rincones del país y, por supuesto, también en León. Se hizo sin embargo de forma descuidada y lenta, aunque se vieron involucrados importantes liberales como Luis de Sosa, que dirigió el arma de caballería. Una de las principales conclusiones que saqué de aquel estudio fue que el reclutamiento distó mucho de ser voluntario, como se suponía que debia ser; y que muchos de los que formaron parte de la Milicia, pasarían luego a integrar los cuerpos de Voluntarios Realistas, formados como defensores del absolutismo que Fernando VII reinstauraría en 1823.

Casi un año después (las cosas de palacio van despacio), fueron publicadas las actas de aquellas jornadas, las cuales están a disposición del público en formato PDF en todas sus ediciones. Podeis acceder a ellas desde el primero de los enlaces de este artículo. Aquí cuelgo mi artículo en formato word convertido a PDF, por lo que la numeración de las páginas no coincide con las que ocupa en el libro, por lo que si alguien está interesado deberá dirigirse al tomo en cuestión. A continuación señalo la referencia bibliográfica:

“Hechos de la Milicia Nacional Leonesa, 1820-1823”, en Las guerras en el primer tercio del siglo XIX en España y América: actas XII Jornadas Nacionales de Historia Militar, Cátedra General Castaños, Ed. Deimos S. A., Sevilla, 2005. ISBN – 84-86379-69-5; 978-84-86379-69-8.




lunes, 4 de abril de 2011

HISTORIA DE LEON - "De las sociedades económicas a las sociedades patrióticas"

Sin duda, uno de los momentos más satisfactorios para un investigador es aquel en que ve por fin publicada su obra. Por desgracia, estos trabajos suelen quedarse en un ámbito muy reducido, al alcance solamente de otros estudiosos que buscan información relacionada, en revistas científicas o actas de congresos. Es la falta de difusión la que provoca esto, lo cual es una pena ya que, aunque dichos artículos no vayan a convertirse en best-sellers, si que podrían interesar a un segmento más amplio de la población que, no accede a ellos, simplemente porque no sabe que existen.

Viene de ahí mi decisión de "colgar" en este blog aquellos artículos que he publicado en diferentes medios y que tienen que ver con la Historia de León. Los iré publicando a medida que los tenga en formato PDF para que cualquier interesado pueda acceder a ellos, aunque daré también la referencia bibliográfica por si alguien prefiere el papel. Mi iniciativa inicial para difundir estos trabajos fue dejar copias en la biblioteca pública de León, pero como he visto que no aparecen en sus catálogos, he imaginado que algún "ser superior" habrá decidido que no son dignos de formar parte del mismo o simplemente los habrá usado para algún otro menester que sería muy grosero citar en estas líneas.

El artículo que inugurará esta sección no es el primero que escribí, pero si el que tengo más a mano. Titulado "De las Sociedades Económicas de Amigos del País a las Sociedades Patrióticas: León 1781-1823", repasa cómo se dió en nuestra provincia la fundación de las citadas instituciones, y cómo los miembros de las primeras formaron parte, en su mayoria, también de las segundas, a las que se suponía un corte mucho más liberal. Personajes destacados de la vida local leonesa del periodo de transición del XVIII al XIX, tuvieron en sus manos las iniciativas más importantes que se llevarían a cabo en la ciudad y provincia, emanadas del espíritu de la Ilustración que había cambiado ya Europa. Se publicó en el número de 2006 de la Revista de Estudios Humanísticos que edita la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de León. Espero que alguien lo encuentre interesante.

miércoles, 30 de marzo de 2011

DE PENDONES Y PENDONEOS

Pendones en San Froilán
De un tiempo a esta parte la Diputación de León ha venido financiando la restauración o, en caso necesario, la recuperación total de los antiguos pendones representativos de los diferentes pueblos de León. Estas enseñas surgieron en la Edad Media como distintivo militar, si bien, al terminar las batallas contantes, quedaron como recuerdo y estandarte de los diversos lugares de nuestra geografía provincial. En los últimos años han tenido un gran auge y podemos verlos ondear en diferentes ocasiones como por ejemplo la romería de San Froilán o la de la Virgen de Castrotierra que sale de Astorga.

Ayer ya incluí en mi perfil de facebook una noticia del Diario de León que publicitaba la reciente instalación de una exposición de pendones en diversos pueblos de la maragatería que, sin duda, será de gran interés. Dicha muestra, ha sido organizada por la Asociación Pendones del Reino de León, que trabaja duro por el reconocimiento de esta tradición leonesa. Pueden ver la noticia y el programa de actividades previsto en los siguientes enlaces: noticia Diario – Programa de actividades.

A tenor de todo este asunto, se me ha ocurrido destacar que, recientemente en Astorga, se ha colocado un nuevo monumento en la llamada Glorieta del parque del Melgar. Representa una procesión de pendones que forman una corona, como conmemoración del 1100 aniversario del Reino de León. Un jurado de nueve miembros evaluó diferentes obras convocadas a concurso y eligió finalmente la del autor José Luis de la Iglesia López.

Once lados, once siglos, una corona.
 Yo aún no sé si me gusta o no, pero lo cierto es que la obra ya ha sido muy criticada, no tanto por su contenido, como por el coste que ha supuesto al Ayuntamiento astorgano. La idea de su realización provino del Concejal leonesista Enrique Soto allá por junio de 2009, si bien, por aquel entonces, su idea era la de poner una estatua del rey García I. Descabellada a mi parecer, dicha idea provocó un debate en el que participé con un comentario en El Faro Astorgano. Tal vez se haya quedado ya obsoleto y algunas cosas hayan cambiado, pero me gustaría recuperarlo aprovechando la ejecución final de la obra, para celebrar que finalmente aquel rey leonés no obtuvo su homenaje.

DE BALONCESTO, ROTONDAS Y CECINAS...

Total, que llegó Pau Gasol y se convirtió en el primer español y catalán en ganar un anillo de la NBA. La proeza no está exenta de mérito, pero al chaval le dio por celebrarlo colgándose una bandera de España de la espalda. El debate estaba pues garantizado, dejando a un lado la grandeza de semejante logro. Los “catalibanes”, que si es un traidor a la patria o si tiene que hacerlo porque tiene un contrato con Niké; los “españolitos” de pro, que muy bien Pau, tu si que eres un tío grande y, por supuesto, un español de primera. El caso es que cuando un deportista catalán utiliza la senyera, estelada o no, para celebrar sus triunfos, a ojos españoles pasa a ser un infame, mientras se convierte en una especie de héroe catalán (en ambos supuestos, tal vez solo para algunos, que no es bueno generalizar).
Pues digo yo que el buen hombre tendrá derecho a sentirse catalán, español, ciudadano del mundo o lo que le venga en gana sentirse, que para el tiempo que lleva en los EE.UU., seguro que algún sentimiento tiene ya por tan inhóspita tierra.
Y es que el “patriotismo futbolero” no distingue entre ricos y pobres, y más cuando, en tiempos de crisis, nos contentamos con ver como “la Roja” se juega los cuartos en la Copa de Confederaciones, competición de la que en España no se había oído hablar nunca, hasta que a dicha selección le dio por ganar la Eurocopa el pasado año, hecho que se celebró incluso en Barcelona…
Se preguntará el lector a dónde quiero llegar o qué tiene esto que ver con León o Astorga. Pues bien, en nuestra provincia, existe un regionalismo emergente que puede que nos lleve a situaciones parecidas. En 300 años, tal vez otro leonés vuelva a ganar un campeonato del mundo de atletismo y a algunos nos moleste que use la bandera española para celebrarlo, aplaudiendo por el contrario que lo haga con la enseña del León rampante. Seguro que alguien lo ve como pura exageración, pero todos los nacionalismos tienen un origen. En Senderos de Gloria, la obra maestra de Stanley Kubrick, el coronel Dax, personaje encarnado por Kirk Douglas, le espetaba la siguiente cita de Samuel Johnson a su superior: “el patriotismo es el último refugio de los canallas”. Una frase interesante, que no tiene porque ser completamente cierta, pero sobre la cual todos deberíamos recapacitar.
En León, donde no digo que no sea necesaria o más beneficiosa la autonomía y de donde me siento muy orgulloso de ser, se enarbola el estandarte de la identidad en base a una lengua común (que nadie habla pero algunos estudiamos, en la “intimidad”, como aquel que diu…), y en torno a un pasado medieval que nadie recuerda y del que dudo que haya razones para sentirse orgulloso (matarse a espadazos no me parece algo ideal). No hace tanto incluso, algunas voces se alzaron para reivindicar que nuestra región había sido la primera en alzarse contra los franceses allá por 1808…
Para conmemorar algunos de estos acontecimientos, la UPL ha propuesto erigir un monumento a don García I, primer rey de León, en una de las nuevas rotondas que configuran la red viaria de nuestra ciudad. A dicha iniciativa ha respondido el PAL aconsejando que se coloque una cecina o un cocido maragato, cosa que provocaría un hambre voraz a cualquiera que se aproximara por allí.
Como ya dije en otra ocasión, yo no siempre estoy de acuerdo con Pablo González “Peyuca”, y esta es una de esas ocasiones, aunque antes colocaría una réplica de tan ilustre embutido que al “cecino” de García I, que conspiró contra su padre y no hizo más en la vida que nacer heredero de un rey. Dicho esto planteo lo siguiente: ¿porqué no colocan una fuente o unos setos que, para variar, vayan a estar bien atendidos? Así gastamos poco, no molestamos a nadie y adornamos la ciudad, además, hasta donde yo se, el agua y las flores son patrimonio de la humanidad y no exclusiva de ningún pueblo, región, nación, país, etc., etc.
No vayan ustedes a pensar con esto que no me interesan la Historia o la gastronomía o que pretendo obviarlas, pues sería tirar piedras contra el propio tejado, pero considero en cuanto a la primera que está para estudiarla, comprenderla, aprender del pasado y unir más a los pueblos, nunca para separarlos, que es como se está usando actualmente. En cuanto a la segunda, que catalanes, vascos, españoles, leoneses, maragatos, chinos y quien quiera apuntarse, se sienten en torno a un cocido y comenten lo bonita que está la nueva glorieta del ambulatorio con la fuente o flores que le han puesto.

Oscar González García
Historiador y Profesor de Ciencias Sociales

lunes, 21 de marzo de 2011

EXPOSICIÓN Y ACTOS SOBRE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA EN EL CENTRO COMERCIAL ESPACIO LEON (Versión 2.0)

Pronto comentaré en este blog en qué consiste la recreación histórica, actividad que, de un tiempo a esta parte, me proporciona un enorme entretenimiento y que me ha aportado además nuevos conocimientos y amistades.

De momento -el blog está en construcción y no tengo mucho tiempo- aprovecho este medio para publicitar una actividad organizada por la Asociación Histórico-Cultural Voluntarios de León (a la que tengo el honor de pertenecer) y el centro comercial Espacio León.



Entre los días 21 de marzo y 9 de abril puede ser visitada la exposición que ayer mismo montamos los miembros de la asociación y que incluye diversos uniformes militares de la época de la Guerra de Independencia Española contra Napoleón Bonaparte, así como objetos y miniaturas.

Unos visten los maniquíes y otros prefieren bailar con ellos...
  Además, los días 26 de marzo, 2 y 9 de abril (todos sábados), entre las 18 y las 21 horas, podrán verse también a recreadores uniformados haciendo desfiles y demostraciones con sus armas. Este sábado 26 ya estuvimos allí haciendo las delicias del respetable público, muy especialmente nuestro subteniente, que se lo pasó pipa con los niños que se alistaron en el regimiento.

Soldado escocés del ejército británico y mujer vestida como alarma gallega
Es, sin duda, una oportunidad única para que el público se acerque a la historia contemporánea de España y de León. Os dejo algunas fotos del montaje y de los elementos que componen esta muestra.

Voluntario de Madrid (blanco) y voluntario de León (azul)

Soldados en miniatura avanzan hacia la batalla